MúsicaLetraPaísÉpoca
Francisco Guerrero (1528-1599)Francisco Guerrero (1528-1599)EspañaS. XVI

Una de las canciones más claramente madrigalescas de Guerrero «Si tus penas no pruevo, Jesús mío«, sobre un texto de Lope de Vega, fue considerada un ejemplo del misticismo religioso español, cuando se sabe que el original,»Tu dorado cabello, zagala mía«,  incluido en el «Cancionero de Medinaceli» (nº59), tenía un texto profano que Guerrero tornó » a lo divino» para incluirla entre las canciones espirituales.

Francisco Guerrero (1528-1599) fue un compositor sevillano que junto a Tomás Luis de Victoria y a Cristóbal de Morales fue uno de los tres grandes nombres de la música sacra española del Renacimiento y uno de los mayores compositores españoles de todos los tiempos. Maestro de capilla en distintas catedrales españolas (Jaén, Sevilla), Guerrero llevó una existencia itinerante que le condujo a capitales como Lisboa, Roma y Venecia. En 1589 inició una peregrinación a Tierra Santa en al que fue hecho cautivo por piratas y tuvo que ser rescatado, como era común en la época, por el pago de una considerable cantidad. La aventura fue narrada por él en el libro “El viage de Hierusalem” publicado en 1590 que tuvo un gran éxito popular.

Guerrero en su etapa joven compuso muchas obras populares conocidas como villanescas, canciones de estilo profano y muchos rogaron al autor que las publicara, haciéndolo al fin en 1589, en Venecia aunque, dada su condición de presbítero, tuvo que revisar todas las partituras y editar muchas de ellas volviéndolas a lo divino. En varias de estas obras, Guerrero modificó alguna frase y ajustó después la música, en otras no fue necesario cambiarlas y en otras en cambio modificó enteramente la letra. Un ejemplo de esto último es la obra profana Tu dorado cabello incluida en el Cancionero de Medinaceli. La canción gozó de gran celebridad y Guerrero varió casi enteramente la letra llegando incluso a cambiar el titulo de la obra que renombró como Si tus penas no pruebo en la edición de sus Canciones y villanescas espirituales (Venecia, 1589).

En su Tesoro de la lengua castellana, publicado en Madrid en 1611, Covarrubias dice: “las villanescas son canciones que suelen cantar los villanos cuando están en solaz pero los cortesanos, remedándolos, han compuesto a este modo y mensura cantarcillos alegres. Ese mismo origen tiene los villancicos tan celebrados en las fiestas de Navidad y Corpus Christi”.

Copiamos la letra de las dos obras para comprobar los enormes cambios en cuanto a letra y los sutiles cambios en cuanto a temática; de un amor profano a un amor hacia Dios. 

Letra profana:
Tu dorado cabello
Tu dorado cabello, zagala mía, 
me tiene fuerte atado. 
Suéltame; pues el alma 
ya te he dado; 
y si esto no hicieres, 
amor, me quexaré 
cuan cruel eres,
y si esto no hicieres, 
amor, me quexaré 
cuan cruel eres.
Letra modificada “a divinis”:
Si tus penas no pruebo
Si tus penas no pruebo, ¡oh Jesús mío! 
vivo triste y penado.
Hiéreme, pues el alma 
ya te he dado; 
y si este don me hicieres, 
mi Dios, claro veré, 
que bien me quieres, 
y si este don me hicieres, 
mi Dios, claro veré
que bien me quieres.

Audio grabado en directo durante el concierto realizado en el 24º Festival de Música Antigua y Barroca de Peñíscola. (5/8/2019). Amystis: Èlia Casanova y Quiteria Muñoz (sopranos), Isabel Marí (alto) y Sara Águeda (arpa) José Duce Chenoll (dirección)

(Volver al índice)